Siempre me encanta hacer una visita a una tienda de los
instrumentos musicales. La visita puede ser por alguna razón específica o
simplemente casual, me encanta el ambiente allí. Los sonidos de los
instrumentos, las conversaciones entre los músicos y los vendedores sobre
varias características de marcas diferentes, algunos padres que vienen para
buscar algunos instrumentos o libros informativos para sus niños… todo es, de
verdad, un convite para mí.
Si tú vas a la tienda por la mañana, justo cuando la han abierto,
te parecería la tienda muy diferente. Ante todo, me gusta el aroma diferente de
los instrumentos nuevos de madera. Hojeando los libros en las estanterías
puedes pensar cómo los mejores compositores habían compuesto esas melodías
fantásticas. Tocando un violín exquisito sigues imaginando cómo un maestro
podrá producir sonidos mágicos a través de un simple instrumento de madera y
cuerdas…
Viendo los instrumentos arreglados de la manera adecuada,
paseando por secciones diferentes, experimentando una sensación tierna tocando
una guitarra... me siento muy sereno estar allí solo en la compaña de la
música.
Poco a poco, los clientes empiezan a venir. Puedes
observar cada uno con su propia personalidad. Algunos son músicos profesionales
que quieren instrumentos específicos de acuerdo con sus requisitos. Algunos son
principiantes en el océano de la música que quieren saber más sobre la guitarra
o piano antes de comprarlo. Además, hay muchos músicos aficionados (¡como yo!)
que simplemente quieren pasar más tiempo en la compañía de los instrumentos.
Muchas veces algunos músicos desconocidos se encuentran en la tienda por
primera vez y se convierten en buenos amigos a través de una sesión de música
sobre la marcha.
Las tiendas normalmente, por lo menos en India, siguen
operando hasta las horas 20:00/20:30. Los clientes empiezan a reducirse en
números a esas horas. Para entonces la mayoría de los músicos aficionados
también se van de la tienda. Al fin del día puedes ver los empleados cansados
relajándose y chateando. Poco a poco, los empleados comienzan a arreglar todos
los instrumentos, libros y otros productos otra vez para el día siguiente.
¡Y así, termina la tienda su jornada y espera a la mañana
siguiente que seguramente será tan bonita y hermosa como hoy!